Descubre el placer anal con seguridad. Plugs anales de distintos tamaños y materiales para todos los niveles.
Hay tres cosas que no son negociables con un plug. La primera es la base: tiene que ser ancha o tener tope, porque es lo que impide que el juguete se desplace hacia dentro. La segunda es el lubricante, en cantidad generosa, ya que la zona no lubrica por sí sola. La tercera es la calma: la musculatura necesita tiempo para relajarse.
Para empezar, elige el diámetro más pequeño que encuentres, no el que te parezca asumible. Aplica lubricante dentro y fuera, introduce despacio y para en cuanto notes resistencia en lugar de empujar.
La silicona médica y el acero inoxidable son los materiales recomendables, porque no son porosos y se limpian a fondo. Con silicona, usa lubricante de base agua.
Si aparece dolor, sangrado o molestias que no ceden, deja de usarlo y consúltalo con un profesional sanitario.
Porque la musculatura puede absorber un objeto liso hacia el interior. La base o el tope lo impiden y es el requisito de seguridad más importante.
Uno denso y en cantidad abundante. De base agua si el juguete es de silicona; de silicona si el material lo permite, porque dura más.
La más pequeña disponible. La progresión se hace con el tiempo, y empezar por un diámetro grande es la causa más frecuente de molestias.
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